ETERNO RETORNO

Siempre algún lector queda. Como quedan mis ganas de publicar, latentes hasta que logro hacerlo.
Agradezco tanto que vuelvan, como agradezco a la vida enormemente las razones que me impiden publicar más seguido.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Gente ignota: Caroline Herschel III

Vuelvo a las historias de ilustres ignotos.
Me apasionan, aunque a veces no les haga justicia.
Por supuesto son recreaciones con un poco de humor que no pretenden ostentar la verdad sino entretener.

Para cazar lo que dice este capítulo es menester leer Caroline Herschel I.y II

1786: - William, durante tu viaje estuve haciendo algunas observaciones con el telescopio. Creo que atrapé un cometa.
- ¿Un cometa? ¡Eso es dificilísimo!Has tenido una suerte inmensa. O una paciencia inmensa. O las dos cosas, querida Lina.
- He tenido tiempo y he obtenido el placer único de un conocimiento nuevo, hermano.
- Creo que necesitamos equipos más grandes y poderosos, hermanita, pero no los hay.
- Construyámoslos.
- Es una locura, Lina...
- ...
- ...pero a nosotros nos encantan esas locuras. ¡A diseñar un gran telescopio!


El telescopio monstruo de Herschel
28 de agosto de 1789: - ¡Lina, apúrate! Esta misma noche quiero estrenar nuestro nuevo telescopio.
- Es que ha llegado Marie desde Francia, ¡hace tanto que no hablamos!
- ¿No puedes hablar mientras me alcanzas el martillo y unas cuñas de madera? No puedo subir y bajar de este armatoste cada vez que necesito herramientas.
- Ya te los alcanzo. Marie trae noticias interesantes. En Francia hay una gran agitación, tomaron la Bastilla, el rey Luis XVI está desesperado.
- ¿Y eso te parece interesante? ¿Qué más hay? ¿Nada de lo que nos produce curiosidad?
-  Sí, sí... un tal Lavoisier publicó un Tratado General de Química.
- ¿Lavoisier? ¿El genio que determinó la composición química del agua?
- El mismo que no viste en sus calzas. Propone el nombre de elemento químico a toda sustancia siemple que no se puede dividir con procedimientos químicos. Los demás son compuestos formados por estos elementos.
- ¡Genial! Podríamos visitar Francia apenas calme la situación. Me encantaría conocer a Lavoisier.
...
- ¡Hermano querido, se ve de maravillas en el nuevo telescopio!
- Con sus 120 centímetros de apertura entra mucha más luz que en los telescopios conocidos y podemos observar más profundamente el cielo. Enfocaré Saturno, siempre es un gran espectáculo.
- ...
Encélado y los anillos de Saturno
- ¡No puedo creerlo! Mira ese pequeño astro en las cercanías del anillo. Toma la posición. Volvamos en un rato....
- Listo. ¿Está para unos mates, no?
- ¿Mates? ¿Qué es eso? ¿Jaque mate?
- No, una infusión sudamericana de sabor horrible que me ha hecho probar Marie esta tarde.
- Mejor un té inglés, ubiquémonos...
- ...
- ¡Confirmado, Lina! Es un satélite. El sexto de Saturno.
- Imagina, William, hace minutos que estrenamos este monstruoso telescopio y ya nomás descubrimos otra luna de Saturno. ¡Cuántos descubimientos nos sorprenderán en nuestros días!

Los hermanos Herschel
1801 Un día extraordinario: - Estimado Laplace, es un honor ser recibido en su hogar. París ha vuelto a ser habitable. Por fin podré conocer al gran Lavoisier.
- Ah, monsieur Herschel, viene a visitar la tumba de Antoine.
- ¡A la mierda! ¿La tumba de Lavoisier? No me diga que palmó.
- Lo guillotinaron bajo el lema: "La república no necesita de físicos ni químicos, no se puede detener la acción de la justicia".
- ¿La justicia? ¿Es justicia asesinar a un gran hombre, Laplace?
- Marat lo acusó de adulterar tabaco. Parece que para el estado revolucionario eso es terrible...
- No saben lo que hacen. Ah, qué tonto, olvidé presentarle a mi hermana Caroline.
- Un placer, mademoiselle...
- El gran Pierre Simón de Laplace, un placer monsieur. Pero más placer será conversar con usted de astronomía.
- Bien, bien, pequeña Caroline. Pequeña por tu estatura, pero no por tus logros. Aquí en Francia sabemos que tu hermano no sería tan reconocido de no ser por tu valiosa colaboración. ¡Lástima que los ingleses tienen tan poca consideración por sus mujeres!
- ¡Y menos por las alemanas!
- ¡Ja! Tengo una sorpresita para ustedes, pasen a la sala, estimados visitantes. Quiero que conozcan a alguien. Está un poco viejo y sordo, pero sus luces resisten.
- Pero... este hombre es...
- Sí, es él, mademoiselle.
- ¡..Messier!
- Bonjour, extraños visitantes.
- Maestro Messier, me llamo William Herschel. Mi hermana y yo admiramos profundamente su trabajo. Tanto que hace más de diez años comenzamos a completar su catálogo. Nuestro hallazgos de cometas, galaxias y nebulosas se cuentan por miles. Ni hubiéramos podido comenzar sin su gran tarea.
- ¡Herschel! Cuánto he oído hablar de ti. Pensaba que eras un jovenzuelo.
- No tanto maestro Messier, ya pasé los sesenta y mi hermana Caroline ya pasó los cincuenta.
- Mientras tengan buena visión seguirán honrando el conocimiento humano, aunque hay ciegos al conocimiento con muy buena vista, estimado Herschel.
- ...
- ¡Monsieur Pierre! ¡Monsieur Pierre! ¡Visitas muy importantes!
- ¿Cómo se atreve un criado a irrumpir en la sala?
- ¡Es que hay visitas muy importantes, monsieur Pierre!
- Ya lo sé, jovenzuelo, tengo aquí a los hermanos Herschel y a Messier...
- Más importantes, si me disculpa.
- Imposible, déjame ver... ¡Grap! E... es... ¡Napoleón! ¡Y no viene solo!
- Monsieur Pierre, ¿quién es ese digno anciano de años gastados a quien el emperador trata con tantos honores?
- Pequeña Caroline, es Nicolas-Joseph Cugnot, un viejo genio a quien Napoleón rescató del exilio. Bonaparte quiere que Francia dignifique a sus científicos, que son la llave del progreso.
- Ojalá Marat hubiese pensado lo mismo con Lavoisier...
- Pues no fue así, atendamos a nuestros ilustres visitantes.
 
1822: - Lina, querida hermana, siento morir.
- William, no me abandones, eres todo lo que tengo en la vida.
- ¿Todo? No me hagas reír, que se me nubla la vista. Tienes a mi hijo John, a quien educaste mejor que yo. Tienes el reconocimiento del mundo científico. Hemos descubierto más de 2500 objetos del cielo profundo, tú sola descubriste ocho cometas. Descubrimos el movimiento del sol, propusimos distintas teorías sobre la generación de la Vía Láctea y de las galaxias, demostramos la existencia de la gravedad mutua entre estrellas binarias... En el cielo están escritos nuestros nombres para toda la eternidad, nadie ha buceado en los infinitos astros como nosotros.
- Aún así nada paga tu amor y tu paciencia para conmigo. Construiste una familia y no me dejaste de lado. Si tú te vas a recorrer los cielos, yo me vuelvo a Hannover. Extraño Alemania y a nuestros hermanos.
- Pero... ¿y las observaciones? ¿Y los descubrimientos?
- Quedarán para la gloria de otro, hermano. Ya estoy mayor, no veo bien, dedicaré mis últimos años a escribir los catálogos de astros que quedarán como legado para quienquiera dedicarse a estudiar el cielo. Otros seguirán desde donde nosotros dejamos el seguro camino empedrado. Nadie necesitará pasar nuestras peripecias, el que lo desee contará con todo nuestro material. Quizás en un tiempo no muy lejano los humanos sepamos qué somos y de donde venimos.

1835: - Buenos días, niño, busco a Caroline Herschel.
Gauss
- ¡Tíaaaaaaaa! ¡Tíaaaaaaaaa! ¡Te busca un viejo feo con un gorro ridículo!
- ¡Grrrr, qué ocurrente niño!
- ¿Quién busca a esta vieja?
- Buenos días, señora, busco a Caroline Herschel.
- Soy yo, noble caballero.
- Me presento, mi nombre es Karl Friedrich Gauss y...
- ¡Gauss! Caramba, no acostumbro a recibir la visita de sabios ilustres...
- ¿Sabio? ¿Ilustre? Soy solamente un triste matemático que se gana
la vida...
- ¡Jajaja! Discúlpeme la pregunta, ¿cómo anda su estudio de las superficies curvas?
- ¿Conoce mis estudios recientes?
- Los recientes y los anteriores... Y ahora que lo pienso, sus matemáticas me podrían ser muy útiles para...
- Señora, con mi mayor respeto, ¿qué edad tiene usted?
- Ochenta y cinco, ¿por?
- ¿Con ochenta y cinco piensa seguir trabajando?
- Mire, hace poco la Royal Astronomical Society me premió con la Medalla de Oro. ¿Usted cree que la recibí para colgarla en mi lecho mortal? Nada de eso, señor. Además, mientras trabajo no molesto a mis sobrinos nietos. Y ellos no me cargosean tanto, ¿vio? Ya no estoy para jugar a los caballitos con ellos...

enero de 1848: - Querida familia. Es hora de que vayan preparando mi tumba. Voy a cumplir 98 años y me siento un poco débil.
- Pero.. tía... ya enterraste a casi toda la familia. Se murieron hasta los nietos de tus hermanos...
- Estoy vieja y gastada y los afectos se mueren antes que yo. Eso es terrible. No sé cuándo moriré, pero quiero mi epitafio.
- ¿Alguna frase de ocasión? ¿Algo así como "Le hicieron ver las estrellas"?
- ¡Ojalá! ¿Algo más real?
- ¿En el cielo las estrellas, en el campo las espinas..?
- No, muy sudamericano...
- ¿Saturno le vino como anillo al dedo?
- Gracias, dejen que propongo uno yo y listo.
- Bien, tía, ¿qué ponemos?
- A ver... ¡Ya lo tengo! Pongan: Los ojos de ella, en la gloria, están vueltos hacia los cielos estrellados.
FIN




Notas
1786: Descubre el primero de una serie de ocho cometas. Comienzan a construir un gran telescopio.

28 de agosto de 1789: Terminan el telescopio y la misma noche descubren Encélado, la sexta luna de Saturno

1801: Napoleón se reúne con Lavoisier, Messier y William Herschel. No se menciona la presencia de Caroline, pero es probable. La aparición de Cugnot corre por cuenta de mi admiración. No sería extraña, dado que los datos de repatriación y del encuentro son correctos.

1822: Muere William y Caroline vuelve a Hannover. Allí se dedica a formalizar sus descubrimientos.

1835: Recibe visitas de grandes personajes de las ciencias y las artes, luego de recibir diversas condecoraciones, Entre ellos la visita el gran Gauss, quizás el matemático más influyente de la historia.

1848: El 9 de enero fallece en Hannover, su ciudad natal.

12 comentarios:

  1. ¿a que sé que te regalaron un telescopio antes incluso que una pelota cuando eras chiquito? jaja... y es ode atrapar un cometa suena muy pretencioso ja... salu2 oso/cuervo!

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    1. Lo siento, jamás tuve telescopio!! Jajajaj, pero eso sí, vivo en la luna!!
      Abrazo!

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  2. Personajes ignotos pero admirables. Willian se portó muy bien con su hermana, que resultó ser toda una visionaria. Interesante lo del mate y lo de "En el campo, las espinas..."
    Y la ingenuidad de suponer que la situación en Francia se calmaría. Interesante historia que escribiste.

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    1. Es que tenía que meter algo de humor ingenuo, ya se me estaba poniendo demasiado seria la cosa.
      Justo respecto de eso me estaba fijando que estas historias me salen cada vez más serias. No es justo.
      Abrazo!

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  3. No sé ya la de comentarios que me ha borrado Doña Tecnología Que No Entiendo.

    Decía yo que en el supuesto de que un día coincidan nuestras vidas en el mismo espacio y tiempo y podamos compartir un buen café, te rogaré que me leas este relato de propia voz, porfa.
    Me quedé ayer, cuando lo leía, realmente sorprendida y "disfrutada", porque no está nada lejos de lo que podría haber sido. La ciencia siempre se ha servido fría, como si de un laboratorio oscuro y polvoriento saliese el despeinado profesor que solamente toma té porque ni tiempo tiene de comer, el sabio loco, vamos. Por eso tus diálogos le dan a estas "historietas" la humanidad que se ha eliminado de los libros de Historia.

    Gracias, compañero Oso. Como puedes ver, me encantó tu relato :))

    Beso.

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    1. A mí siempre me molestaron bastante las biografías insípidas. Prefiero las de carne y hueso. Me divierto mucho a la vez que aprendo haciendo esto, así que de vez en cuando seguiré con ellas. El cafelito se hará en algún momento.
      Gracias. Besos

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  4. ¡¡¡Bieeeeeeeeeeeeen, se publicóoooo!!!

    OEEE, OEEEEEEEEEE, OE, OEEEEEEEE, OE, OE, OEEEEEEEE

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  5. Para ver bien las estrellas, todo depende del catalejo (o del que ta lejo...)

    ¡Cualquiera !! / ignota o no.../ a quien le hayan hecho ver las estrellas alguna vez, tiene derecho a exigir epitafio. Jejejejejejeje.

    Repetí el comentario, no me daba para un segundo (comentario).

    Besos re-suscitados.

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  6. Jajaja, no me gusta responder con comentarios más largos que lo de los lectores. Lo dejo a su criterio, dijo una que no era Caroline.
    Besos!

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  7. Que linda historia tuvo un final felíz, después de todo la ciencia no es algo tan abstracto como parece tiene en sus científicos el corazón y alma necesarios para emprender aventuras que a veces parecen faraónicas pero que a lo largo de los tiempos son el legado para la humanidad. Ya lo dijo Lina "....dedicaré mis últimos años a escribir los catálogos de astros que quedarán como legado para quien quiera dedicarse a estudiar el cielo. Otros seguirán desde donde nosotros dejamos el seguro camino empedrado. Nadie necesitará pasar nuestras peripecias, el que lo desee contará con todo nuestro material. Quizás en un tiempo no muy lejano los humanos sepamos qué somos y de donde venimos.”
    Le dejo un besazo y me encantó conocer más sobre estos personajes entrañables, una sola cosita más , que lástima que no disfrutaron del “matecito”, ellos se lo perdieron jaja.
    REM

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    1. A veces se me antoja que los conocimientos nuevos se los presenta logrados por superhéroes para que los mortales comunes no nos animemos a los desafíos.
      También a veces se me antojan empanadas, tinto u otras cosas que no vienen al caso. Le dejo besos!

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