Dar la palabra

Un blog más para mezclar, cortar, repartir y compartir la palabra.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Los casos de Leo. Ignacio 1

La canícula cae rigurosa sobre el pueblo. En la parroquia, el conocido cura pacifista Eladio Zalazar Más agita los faldones de la sotana color caqui, oscurecida por sectores en acuosas sobaqueras.
El paisano baja del sulky espantando los perros seguidores con un sombrero reseco hasta la faja de cuero y chorreante debajo. Se lo nota agitado, entre feliz y preocupado, media sonrisa entrecortada por una euforia que no logra disimular.
- ¡Padre Radio! ¡Padre Radio!
- Eladio, hijo.
- No me llamo Eladio, mi nombre es Asunción, padre Radio. Los amigos me dicen Asunto.
- Lo sé, hijo, Asunción de Santa María. Piadoso nombre. Y el de tu esposa es Concepción...
- A eso venía.
- ¿A qué, hijo?
- ¡Uy, me olvidé, padre Radio! ¡Esta cabeza mía..!
- Bueno, será un asunto sin importancia, ¿te doy la bendición?
- Ah, sí, debe ser... Dele, deme, dele.

El cura lo bendijo, el hombre trepó al sulky a los trompicones, no muy convencido y ya sin la euforia inicial. Aun con cierto desconcierto abierto miró el horizonte sin ver y agitó las riendas para que el caballito arranque con un trote lento y cansino.
El padre Eladio chasqueó los labios resignado, como si la escena fuera conocida y la situación no tuviera remedio. Al descuido soltó un diosanto y se dispuso a adentrarse un poco en la sencilla parroquia solicitando el fresco de sus altas paredes. En eso...

¡¡Troco troc, troco troc, troco troc...!!
- ¡Aaaaaaavemariapuríiiisimaaaaa! ¡Huiiiijaaaaa!
- ¡Sin pecado concebida!
- ¡Padre Radio, padre Radio!
- ¡Eladio, por diosanto!
- No me llamo Eladio, mi nombre es Asunción, padre Radio. Los amigos me dicen Asunto.
- Ufff, ya lo sé. Supongo que habrás recordado el motivo de la visita.
- Síiiii, padre Radio. Venía a anotar a mi hijo y pedirle que lo bautice.
- ¡¿Será de Dios?! ¡¿Cómo puede ser que olvides este asunto, Ídem?!
- Queseió, padre Radio. ¿Vio como es eso, que uno se atolondra?
- Veo, hijo, veo...
- ...
- Te quedaste mudo con este asunto, Ídem...
- Es que...
- ¡Es que... ¿qué?!
- Que no me acuerdo qué nombre me dijo mi señora que le ponga...
- Algo te habrá dicho que le pongas, hijo...
- Talco. Me dijo desde la cama: "no te olvides de ponerle talco al bebé...". Pero no creo que quiera que ese sea el nombre...
- Diosanto, claro que no, hijo...
- Claro. Queda medio feo Talco de Santa María, padre.
- No, no, tiene que ser otro nombre. Hacé memoria.

El hombre se compungió de repente. No recordaba el nombre y no podía volverse las tres o cuatro leguas para consultarlo. Lo peor es que Concepción le iba a propinar una catilinaria feroz por este olvido y además iba a sumar sus múltiples distracciones para martirizarlo por la inutilidad del zapallo que portaba como sostén de sombrero. Se daba fuertes palmadas en la sien como tratando de acomodar las cosas, para ver si aparecía el nombre. El cura lo miraba furioso y compadecido a la vez, sus aureolas sobacales ya se conectaban en el pecho y la espalda. Nervioso, se puso a desabotonar la interminable sotana para revolearla en un rincón. Asunto, más nervioso, quiso hacer un chiste para aflojar la tensión.

- Padre Radio, ¡cuántos botones! ¿Todo eso es bragueta? ¡Alamierrrrrrrrrr!
- Mira, querido Asunto, no te rompo el traste a patadas porque hace calor y porque me ve san Roque, que sangra de una pata. Así que más te vale que te acuerdes de ese nombre.
- Ehhh, sí, sí, padre, disculpe. ¡Ah, ahora me acuerdo!
- ¡Bien! Liquidemos este asunto.
- ¿Me va a matar, padre Radio?
- No, hijo, quiero decir que me digas el nombre.
- No, no, lo único que me acuerdo es que está en un rezo.
- ¿En un rezo? ¿Cómo es eso?
- Sí, sí, en un rezo de esos que se dicen cuando uno reza.
- Ah, entiendo... Debe ser Jesús...
- No.
- ¿José..? De san José...
- Nones.
- ¡José María!
- Nopo.
- Mmmm, a ver... a ver...
- No, no. Está en un rezo de esos que siempre se dicen, pero no me sale, padre Radio.
- Se me ocurre una idea. Voy recitando las oraciones más comunes y vos me decís, m'hijo.
- Dele, padre, dele, que yo le digo
- Vamos... "Padre nuestro que estás en los cielos, bla, bla, bla..."
- No, padre, no está ahí.
- Bien, vamos con el Ave María. "Dios te salve, María, llena eres bla, bla bla..."
- No, no, padre, no está ahí.
- A ver el Gloria... "Gloria al Padre bla, bla, bla..."
- No, tampoco, padre Radio.
- Probemos con el Credo. "Creo en Dios Padre todopoderoso bla, bla, bla..."
- ¡Ahitá! ¡Ahitá! ¡Ahitá, padre!
- ¿Cómo? Si no mencioné ningún nombre...
- Síiii, lo dijo...
- ¿Estás loco? Si iba por "...obra y gracia del espíritu santo y nació de santa María virgen, padec..."
- ¿Ve? ¡Ahitá! ¡Ahitá!
- ¿Dónde, diosanto?
- Ese es el nombre... ¡¡Inacio de Santa María!!

continuará

[Afané dos viejos cuentos del gran Luis Landriscina para ponerlos aquí. En realidad porque la idea original del nombre de Ignacio provenía realmente del famoso cuento. El otro es el de Talco Fernández, que metí a presión en el relato.
Cumplo con arrancar la precuela de Ignacio, espero salga decente.]

domingo, 6 de noviembre de 2016

Premio a la Injusticia Exorbitante

Como dijera alguna vez Joaquín Sabina cuando recibió no recuerdo que mención: Yo antes no creía en los premios, pero luego me di cuenta que eran los premios los que no creían en mí.
Yo estoy más o menos igual. En los años en que dedicaba algún tiempo al blog recibía alguna que otra mención de gente que con más piedad y cariño que espíritu judicial me pasaba algún regalito o mención. Los regalos se ven abajo a la derecha en el blog. El primero me sorprendió, esa una especie de preservativo con los colores de Wally, el que hay que buscar. Y por eso titulé a esa entrada Con don Wally, pretendiendo cierto ingenio. Luego sobrevinieron otros. Pero como anduve ocupándome de otras cosas menores, fui descuidando el blog y las numerosas virtuales relaciones que me proporcionaba, al punto que hoy sobrevive porque soy obstinado y de otra manera no escribiría nada sino canciones. Lo que no está mal, pero me gusta escribir otra cosa, cualquiera -poemas, humoradas, relatos, reflexiones- supongo que bastante más que canciones.
No es extraño entonces que no lleguen premios, claro está que conservo un puñado de fieles lectores que, supongo, acomodarán mi blog por ahí entre esas cosas que uno duda entre guardar por si acaso o revolear al carajo sin miramientos. A la larga suele suceder esto último.
De momento, el amigo Frodo me ha otorgado el Premio a la Injusticia Exorbitante, con una distinción así:
No puedo negar que me produce emoción. Sobre todo porque desde hace unos años soy un seguidor inconstante y leo -cuando lo hago- muy pocos blogs, incluso cuando me recomiendan la lectura de alguno, me da un poco de pudor no hacerme seguidor, aun con textos fantásticos, porque sé que no los voy a seguir y otorgar reciprocidad a las deferencias con las que me halagan.
Por eso, voy a señalar a cinco de los que han quedado y suelen comentar -ojota que hay solo dos o tres más-, los que consideran por algún motivo vale la pena darse una vuelta por este blog medio arrumbado. No me importa si pasan el premio o no. Aprovecho el premio del amigo Frodo como excusa para agradecer que siempre se den una vuelta por este barrio.

Los cinco son:
Rembrandt, de Un pájaro al viento:  Rem, una mujer que apareció leyendo este blog hace unos cuantos años y persiste como lectora desde siempre. En su blog las entradas suelen ser recopilaciones de poemas o textos seleccionados según diferentes criterios: temáticos, de un autor especial u otros. Suele inclinarse por escritos que rebosan sensualidad y los vericuetos del amor de a dos. Elige música para acompañar la visita de su blog, que coincide con mis gustos. Rem comenta con originalidad no exenta de una cercanía como quien acompaña el mate de la tarde cuchicheando de cualquier cosa o en silencio nomás.

Frodo, de Frodoblog: Escritor y pintor. Un bitacorista que se para en la atalaya del rock nacional y de los símbolos vernáculos para describir la realidad, patinarla de misterio y curiosidades, martillarla con una síncopa rockera y asociar. Asociar el fútbol con el rock, el rock con el cine, el cine con las barajas caídas y todo con el cuervo corazón. A mí me parece que blogs como el suyo justifican la existencia del medio.

El Demiurgo de Hurlingham, del blog homónimo: Un tipo que ha desarrollado un mundo paralelo con elementos propios, del cine, de las historietas y de donde se te cante. En sus relatos las sorpresas no faltan, hay que estar atentos para seguir la línea porque incorpora elementos que solo un seguidor de cierto tiempo comprende y relaciona. Y hasta por ahí nomás, dado que el demiúrgico mundo de su cabeza no termina de expresarse totalmente en sus frases. Además, es un seguidor conspicuo y fiel de muchos blogs, tiene un buen ojo para la crítica, tanto es así que uno nunca las desdeña sino que se queda rumiándolas.

Verónica de Censura Siglo XXI: Apenas llegué a este blog me quedé desde la primera entrada que leí de esta valenciana (o de la zona). Con una escritura sencilla, como una azada, va carpiendo las tradiciones, los decires y las historias clásicas hasta desnudar sentidos y sinsentidos sin piedad, pero con golpe respetuoso y certero. Una bolsa de saberes de las que uno se pregunta qué carajos hace leyendo mi blog, pero lo hace. Así que no queda otra que agrandarse y agradecer.

María Rosa, de Cuentos y Poesías: No hace mucho descubrí este blog, pasé y leí la primera entrada. Me gustó, pero no volví enseguida. Al tiempo fui leyendo otros relatos y hoy es uno de los que me llevan a detenerme mate en mano para ver con qué nueva historia cercana y de acá a la vuelta me sorprende. Y lo hace, lo juro. Ella también visita este blog, seguramente para pagar alguna deuda pendiente con el más allá.

Bueno, hay algunos lectores más. Los de siempre, como Neto y Sil que son parte de la vida; Abrujandra, que pasa de norte a sur por arriba de este cielo y tira alguna cosa de vez en cuando; JLO a quien no mencionaré porque es hincha del globo, pero que logró que me adose a seguirlo en su blog por la frescura de sus textos y sus fotos y cuatro o cinco lectores blogueros más ocasionales.
Y aclaro lectores blogueros porque las estadísticas revelan que mucha gente visita el blog, aunque no dejen comentarios (es raro que una entrada tenga menos de cien visitas). Son, supongo, quienes llegan desde facebook y dejan sus comentarios o no en esa red, pero se acercan a chusmear de qué se trata. Los más huirán entrecortados por las arcadas producidas, pero otros leen y vuelven. No me han faltado insultos por privado, por ejemplo.

Bueno, no tengo mucho más para decir y se me quema el asado, así que esto se corta con otro agradecimiento al amigo Frodo, corazón cuervo hermanado.


jueves, 13 de octubre de 2016

Disculpe, mi brigadier

El 24 de mayo del año pasado fuimos invitados a participar de la peña de Coplas de la Orilla, una movida importante que se desarrolla en Acebal, en nuestra provincia.
Allí cantamos varios temas y, como siempre, entre allos algunos de los nuestros. Miestras estábamos tocando llegó el inefable Orlando Veracruz -era el número central de la noche- quien se acercó al escenario con su conocido histrionismo en una escena entre sorprendente e hilarante.
Cuando la peña terminó, entre un saludo y otro y la alegría de los brindis, se acercó para pedirnos que ya que componemos nuestros temas hagamos algo dedicado al gran Estanislao López, caudillo padre de la identidad santafesina.
Lo primero que se nos ocurrió es hacer un tema litoraleño, dado el personaje. Pero lo nuestro han sido siempre las zambas, gatos y chacareras. Sin embargo, Fernando me sorprendió rápidamente a los pocos días con una hermosa melodía y un soberbio acompañamiento, como si toda la vida hubiese tocado música litoraleña. Era una chamarrita, esa especie de milonga tan popular sobre todo en Entre Ríos, de las que tanto escuchamos por los Hermanos Cuestas y otros. Me apuré en escribir una letra, pero no nos convencía, sobre todo en la métrica, que no lograba acertar con la gracia propia de las chamarritas.
La dejamos reposar casi un año, la retomamos y hasta la tocamos ya algunas veces.
Costó encontrar algunos hechos y características del brigadier que sean señeros de su vida y su accionar, en parte por la propia ignorancia -que es más o menos general- sobre el tema.
Al final, con unos cuantos retoques nos conformó y decidimos empezar a cantarla, habiéndola registrado previamente habida cuenta del modo de arar de algunos bueyes.


DISCULPE, MI BRIGADIER

Disculpe, mi brigadier,
pero lo necesitamos,
un hombre cabal de ley,
seguidor del buen Don Belgrano.

Los ríos santafesinos
le piden que no se vaya
y atravesando fronteras
lleve la revolución sembrada.

Aquí el futuro se escribe
a firme pulso, señor,
su gesta federalista
engendró la Constitución.
Su lanza trazó los rumbos
de Santa Fe insuperable,
comprovinciana hermandad
¡lindo cerco pa asentarme!


No se vaya, mi brigadier,
siga usted plantando escuelas,
los brotes santafesinos
a la nación servirán de espuelas.

Escríbale a San Martín
con aire de buen paisano:
“lo espero en el desmochado,
desplegada llevo la mano”.

Aquí el futuro se escribe…

Venga usted, mi brigadier,
antes que llegue Balcarce
a incendiar el rancherío
y las cunas de los que nacen.

Disculpe, mi brigadier,
acá lo necesitamos
su herencia será bandera,
hecha carne entre estos barros.

Aquí el futuro se escribe…

El video que sigue es algo de lo poco más o menos decente, si bien no es la mejor interpretación. Fue en Rosario, en una peña a beneficio de la Biblioteca Popular de Empalme Graneros Norte. Uno de esos lugares donde uno quiere volver siempre.



Ah, tratamos de comunicarnos con Veracruz para comunicarle la realización de la tarea a través de algún conocido nuestro, que sabemos amigo del músico. Ehhh, buenoooo, sí, yaaaaa, cof, cof, ejem... Vemooo...



sábado, 24 de septiembre de 2016

Los casos de Leo. Caso VIII Escena 4 Concierto

Hay tres escenas anteriores,
¿qué hacés leyendo esto
si no las leíste, eh? 
Viernes en la oficina de investigaciones. Leo había entrevistado a algunas personas que podían tener relación con la muerte de Aquiles Canto. Si bien obtuvo revelaciones interesantes, las conclusiones no podían ser más deprimentes. Eran varios los potenciales interesados en que el desafortunado pusiera fin a una carrera que se avizoraba promisoria, pero en ningún caso consiguió evidencias consistentes.

- Leo, tengo alguna información que recolecté estos días en Popó Stars.
- Buenísimo, Inés, todo lo que podamos agregar a lo que sabemos nos ayudará. Si no resolvemos esto antes del reality de mañana por la noche el principal nos cuelga del palo mayor.
- Empecemos por arriba: desde hace algún tiempo hay ciertas tensiones entre Soné Music y TVgetamos, el reality no debió hacerse, pero negocios son negocios y contratos son contratos. Soné Music quería imponer a una de las chicas como ganadora y para TVgetamos debía ser sí o sí Aquiles Canto.
- Un extraño empecinamiento...
- No tanto, a mí me encanta... me encantaba...
- Claro, las hormonas adoles...
- ¡No soy una adolescente!
- No, no, claro.
- ¡Y las hormonas las tengo bien puestas!
- No cabe duda.
- Otros ya se sienten decadentes y no las sueltan...
- Ehhh, cof, cof, sigamos con la info, plis...
- Bien. Hay un dato interesante, pero aparentemente sin efecto sobre lo sucedido. En la década del setenta hubo un concurso de cantantes...
- ...y Ceci Loli resultó finalista.
- Claramente superaba al resto de los competidores y la gente la aclamaba, pero como no había forma de participar del público...
- ...era un jurado el que decidía aunque participaba activamente el conductor.
- El presidente del jurado era Johnny Ladro, abuelo de nuestro infortunado Aquiles, quien en connivencia con Facho Fontana despojaron a Ceci Loli Quidaron de un justo premio.
- TVgetamos, en compensación la ubicó como productora menor y fue haciendo cierta carrera y negocios con la empresa.
- Uy, ¿cómo sabés todo eso, Leo?
- Elemental, mi querida Inés. 
- ¡Sos un genio! ¿Cómo lo deduciste?
- Dedujiste.
- Yo no deducí nada...
- Deduje.
- Ya lo sé. ¡Sos un genio! ¿Cómo lo ded..?
- Basta, no te ignaciés, por favor.

Al rato...
- Mi Principal, necesito una orden judicial para reunir a todos los posibles implicados en esta muerte en el caso de que no fuera natural.
- Imposible.
- ¿Cómo imposible?
- Imposible una orden judicial, deberemos hacerlo informalmente.
- Pero... la validez de los testimonios... el fiscal...
- Nada de eso, tomaremos un atajo. Tengo cierta relación de... ejem... amistad... con Ceci Loli Quidaron y tal vez logre hacer la reunión que me pide.
- Pero... ¿si hay un culpable?
- Llegará el castigo en su momento. Por ahora resuélvame el caso antes de mañana por la noche. Después, vemos...

Sábado por la tarde en el teatro donde Popó Stars realiza sus funciones de gala, a la sazón regenteado por Ceci Loli Quidaron. Se encuentra reunido el trío de investigadores con los participantes del reality, la misma Ceci, Mariano Claudica, algunos productores y representantes de Soné Music, TVgetamos y Popó Stars. Leo toma la palabra...
- Los reunimos aquí por una cuestión muy importante.
- Lo sé. Me boicotea para que yo no pueda preparar mi voz y ganar el Popó Stars.
- Ágata, le sugiero que no me interrumpa así no lastima sus cuerdas vocales... Tenemos fundadas sospechas de que la muerte de Aquiles Canto fue provocada y no se debió a un infarto casual.
- (voces varias) ¡Ohhh! ¡Alamiércole! ¡Lofletaron! ¡Alamierdalellamanbosta! ¡Misuperdotado! ¡Lohicierongarcar! ¡Tabienselomerece!
- La autopsia llevará un tiempo, sobre todo si se tratara de tóxicos sutiles.
- ¿Y usted cree que yo, amigo del alma de Aquiles, pude haberlo matado? ¡Está rematadamente loco!
- ¿Por qué no, estimado Marco? ¿Acaso usted no fue quien siempre reconoció la superioridad de Aquiles como estrella musical? Por empezar, todos los competidores del reality podrían ser sospechados al menos como interesados en la desaparición de Canto.
- Nos mete a todos en la misma bolsa.
- No soy tan rústico. Algunos de ustedes parecen más sospechosos que otros.
- Nbara mí, na máz zozpechoza es Ágata.
- Calla, gil de tela, no me refiero a sus generosos pectorales. Por ejemplo, hablemos de Flor Deggiro.
- Zí, y npidámozle el deléfono...
- ¿Yo, chico? ¿y cómo pude haber matado al muchacho?
- Depende de si utilizó o no la batracotoxina que guarda en su equipaje.
- ¿La... batrac..?
- No sería imposible. Usted usa esas largas boquillas para sus fumatas y...
- No tiene pruebas.
- No, solo cierta experiencia en cerbatanas disimuladas. En el escenario encontramos un tubito que...
- Jajaj, ahorita cree que me ha breteado, va pues tengo una receta médica para su uso.
- Seguramente hecha en su país... Llevaría tiempo revisar eso. Pero prosigamos con Ailén.
- ¡Sob, snif, yo..!
- Usted tendría sus motivos, Aquiles la engañó prometiéndole amor eterno.
- Snif... ¿cómo sabe que me engañó?
- Es de manual. Y de su transcurrir de programa chimentero en programa chimentero.
- ¡Pero yo lo perdoné! Los superdotados merecen un trato diferente...
- Y vaya que usted pudo dárselo. 
- ¿Do era él, el e ne daba?
- Shhh, loro cascoteado. En cuanto a Aniceto Carr, sabemos de su odio a Canto. ambos desacompasaban mal individualmente y peor a dúo. Cuando hizo el solo de guitarra y Aquiles parecía convulsionar a su lado, pudo haber un shock eléctrico que en su pretendida profesionalidad Canto supo disimular mientras el cuerpo aguantó...
- Supone que yo pude...
- Supongo que no puede quedar exculpado así de una. Pasemos a Beto Ven.
- Beto es el más sano e inocente de todos, vive de y para la música.
- Casualmente vive de otra cosa, querida Ceci Loli. Cuando desaparece no está encerrado componiendo, sino que se embarca a costas asiáticas. Pesca peces globo -fugu- para preparar sashimi y chirinabe. Oh, sorpresa, el pez globo almacena cantidades ingentes de tetrodotoxina, mortal al instante en pequeñas dosis. Y Beto, para hacerse un ingreso extra, comercia ese tóxico.
- ¡Maldito! Me arruina el negocio difundiendo esto. Es cierto, comercio tetrodotoxina, pero no maté a Aquiles. Ese tipo no me iba ni me venía. Por mí que reviente, o mejor dicho, bien reventado...
- Meto... Meto...
- Me llamo Beto. ¿Qué quiere, agente de Santa María?
- Ne ompro una doziz ne nterrtoxiniminina.
- Tetradotoxina, dirá.
- Ezo.
- ¿Y para qué la quiere?
- Udo nunca zabe uándo ma a dener una zuegra...
- ¡Demonios, esto se va al carajo! Resumiendo. Ceci Loli Quidaron...
- Soy solo una víctima de este gran lío.
- No se haga la inocente. Bien pudo usted, por despecho, vengarse del nieto de quien arruinó su promisoria carrera.
- Pero no lo hice. Soy una mujer de edad, con cierta posición consolidada. ¿Para qué meterme en otros problemas que no sean los negocios?
- Todo sabemos de lo que es capaz una mujer traicionada.
- Y sí... Yo lo hubiera asesinado. Lástima no haberme animado. Como que me llamo Ágata.
- Pero le sirvió un té a Canto antes del show...
- Sí, lo odiaba, pero éramos buenos compañeros.
- ...que bien pudo contener ricina.
- ¡Váyase a cagar, Damier!
- Bien. Móviles sobran.
- ¿Ezdán ezdazionadoz en la npuerta?
- ¡Móviles del crimen, Ignacio! Ni hablar de las empresas, tanto a Tvgetamos como a PopóStars o Soné Music le conviene la muerte de su nueva estrella. El rating se va a picos astronómicos, venden revistas, publicidades, etcéteras por millones y millones.
- Jajajaj, es usted más tonto de lo que uno puede imaginar, Damier. Canto murió de un infarto, nadie cobra seguro, nadie puede probar nada. Todo es clinc, clinc, clinc de caja registradora para las empresas y todos nosotros.
- Lo sé, Claudica. También tengo por seguro que esta reunión sirve más para mirarnos todos cara a cara y que se sepan vigilados que para que un asesino confiese.
- Entonces, se retira inmediatamente, ¡shoumastgouon! ¡¡Daaaleeee!!

El sábado con un record de teleaudiencia se celebró la segunda finalísima de Popó Stars. Contrariamente a lo que se preveía, Iván Fueraerritmo resultó ganador mediante una apretada votacion. Luego, en la oficina de investigaciones.
- Mi principal, acaban de informar que hubo una serie de destrozos en el laboratorio de Anita Zinc.
- Esa mujer siempre tan distraída, no maneja sus curvas contundentes. Un culazo aquí, un tetazo allá, hace desastres.
- Demasiados destrozos y pérdidas de material. Hay una lista de cosas perdidas: indicadores de pH, goteros, cápsulas de botox, solventes, óxido nitroso, cianuros, soluciones buffer...
- ¡Basta! Es todo irrelevante. No nos carguemos con los desastres de una mujer atolondrada. 
- Quizás alguien no quería que se notase que robaron algo hace unas semanas. Cambiando de tema... Espero que los resultados de la autopsia lleguen pronto, señor.
- Lástima no haber tenido resultados certeros antes del show, Damier. Esperaba más de usted.
- Señor, no teníamos demasiados elementos.
- Una cosa es no tener elementos y otra no poder hacer una lista de sospechosos. ¡Todos sospechosos y todos inocentes a la vez!
- ¿Leyó alguna vez Crimen en el Expreso de Oriente, mi principal?
- ¿Sugiere usted que todos mataron a Canto?
- No, sugiero que podemos manejar diferentes hipótesis y estar seguros de que sin conocer la correcta a Canto lo asesinaron.
- Bien. No se habla más. Siga usted con sus otros trabajos.
- ¿Está... seguro... de no seguir, ejem, con esto?
- Ya está... Aquiles Canto murió de un infarto natural.
- Pero... hay que ver la autopsia y...
- No habrá autopsia. Así lo dictaminó un acuerdo entre las empresas y el fiscal. Nosotros no intervenimos.
- Es injusto, hay que verificar...
- Váyase, perdemos el tiempo. Hay otros casos que atender.
- Comprendo.
- ¡Váyase de una vez!
- Bien. Ah, una preguntita...
- Sea breve.
- ...o dos.
- Sea más breve aún.
- ¿Cómo va su relación con Ágata?
- ¿Ág..? Glup... Emmm, solo un pasatiempo.
- La segunda. ¿Desde que sale con ella se le dio por fumar con boquilla y sentarse en primera fila de un show?

Epílogo
- Jefe, ¿e ana haziendo on ezoz mbolzoz?
- Me dieron unas vacaciones forzadas, querido Ignacio.
- ¿Ze ma para el Ncaribe?
- Son sin sueldo.
- Jajajaj, mueno, en zu cazo ez máz o menoz lo mizmo. Ne pagan doz mangoz...
- Me hacés reír sin ganas. Venga ese abrazo, amigo...
- Jefe, que noz eztán miendo todoz, ya npareze Kevin uzted.
- Dale mis saludos a Inés, después le escribo.
- ¡Leo! ¡Leo!
- Uy, Inés, no quería que me vieras así, vencido, hecho pelota por esto.
- Si estás igual que siempre.
- Gracias, no sé si debe reconfortarme lo que decís o sacar turno al suicidólogo. Nos vemos algún día.
- ¡Qué algún día ni algún día! ¡El sábado que viene es la presentación del nuevo Popó Stars, Iván! Y las chicas forman una banda nueva, se llaman No las soportan. ¡Me tenés que llevar!
- Jajaj zonazte, Inéz, si on zueldo era mizerable... ¡ahora te ma a tocar pagar a moz!

FIN


sábado, 10 de septiembre de 2016

Los casos de Leo. Caso VIII Escena 3 Concierto

Hay dos escenas antes,
¿qué hacés leyendo esto
si no las leíste? 
Las búsquedas de Inés en el escenario, pokemon incluido, no eran gran cosa. De igual modo se incautó todo lo recolectado. TVgetamos publicitó toda la semana la nueva compulsa para determinar el reemplazante definitivo de Aquiles Canto, muerto subrepticiamente en el escenario durante su show estelar. En la oficina de investigaciones, la semana transcurrió sin mayores novedades hasta que...

- ¡Damier! ¡¿Dónde carajos está Damier?!
- Ze fue bor allá, mi brinzipal.
- ¡¿Por dónde, agente de Santa María?!
- Mor la npuerta.
- ¡¿Qué dice, insensato?!
- ¡E ze fue mor la npuerta!
- ¡Rayos! ¡¿Quién me mandó a meterme con esta manga de torpes?!
- Nyo npenzé e el e mandaba era nusted...
- ¡Quie-ro-sa-ber-a-dón-de-dia-blos-se-fue!
- Ah, ze fue a zu ncaza.
- ¡¿A mi casa?!
- No, eh...
- ¡Calle! Entendí, llámelo y que venga urgente. Y cuando digo urgente es ¡urgente!

Al rato...
- Mire, Damier, hay novedades en el caso de Aquiles Canto.
- Imagino, se comprobó lo del infarto. 
- Sí y no...
- ¿Usted también responde a lo Ignacio, mi principal?
- Basta de comparaciones triviales. Aquiles Canto murió de un infarto, pero resulta que antes de entrar en el reality le realizaron estudios clínicos y de laboratorio exhaustivos. Mire, estos son los informes... Era más sano que un noble.
- Que un roble.
- Era sano, como un noble roble, qué más da.
- ¿Entonces..?
- Existe la posibilidad de que algo extraño hubiera provocado el infarto.
- No creo que un susto o una excitación extrema habida cuenta de estos estudios.
- No sabemos, pero hay mucho dinero y grandes empresas en juego. Imagínese: TVgetamos, Popó Stars, Soné Music... Empresas tan poderosas como un país.
- Entiendo. Puede ser una intoxicación, un veneno, un medicamento, alguna droga. Usted quiere que saquemos la verdad a la luz.
- Ejem, yo quiero que averigüe la verdad. Después decidiremos si sale a la luz.
- Bueno, la autopsia y los estudios toxicológicos nos darán esa verdad.
- Nada de esas nimiedades. Todo eso puede tardar como mínimo un mes.
- ¿Cuál es el problema, si Canto ya hizo chan-chan..?
- Ese es el problema, Leo. Confío en que desentrañará esta madeja antes de la final del reality.
- Grap... ¿de..? ¿este..? ¿sábado..?
- No se haga el sota. Usted estuvo ahí y vio todo. ¿No es acaso el sabueso más reputado? Si pasa el sábado los participantes se dispersarán y seguramente Popó Stars se disolverá. Todo será mucho más difícil... y... eh... nuestros... ejem... clientes... se impacientarán.
- Haremos el intento, aunque no se me ocurre por dónde empezar más que por algunas entrevistas a los presentes.
- Leo, haga eso. Pero para que vea que pienso en todo le conseguí una entrevista con una especialista en química que puede ayudarle a saltar algunos pasos si la hipótesis tóxica cobra fuerza.
- Espero que no sea esa vieja insoportable, Laura Nio.
- No, no, se trata de Anita Zinc.
- ¿Anita Zinc? Nunca la escuché nombrar.
- Creo que viene de Hurlingham o de Tapiales, qué sé yo. Viene propuesta por el fiscal, así que tendrá sus credenciales.
- Bien. Iré con Inés, ella...
- Nada de eso. La agente Perta se hará pasar por productora de TVgetamos para que pueda escuchar conversaciones y espiar un poco sin que nadie sospeche. Manténgase en contacto con ella. Vaya a ver a la doctora Zinc con Ignacio de Santa María, no soporto verlo haciendo tareas administrativas y preguntas tontas.

¡Toc! ¡Toc!
- Jefe, ezda mieja bodría poner un dimbre, ¿no?
- Shhh, silencio, que puede escucharte. Veamos qué tiene para decir la jovata.
¡Ñiiiieeerrrccc!
- Jajajaj, jefe, ezta npuerta nebe hazer nruido como las nrodillas ne la mieja...
- Calla, bocafloja, ahí sale...
...
- ¡A... la... mier..!
- ¡Uy, jefe, ezdá njuertízima la mieja!
- ¡Qué vieja ni vieja, zapallo, tiene la mitad de la edad que imaginaba!
- Ze npareze a Naura Nio, mbero dreinta añoz máz njoven.
- ¿Laura Nio? Claro que me parezco, soy su hija. ¿Los señores..?
- Mi nombre es Leo Damier de Investigaciones y este es...
- ¡Icnazionezantamaríanparaloenustemandar! ¡Azuzpiezezezozeztanamajonezuzlargaznpiernas!
- ¡Calla, zoquete rancio! Discúlpelo, Anita, es un poco atropellado mi ayudante.
- Atropellado, pero simpático... Pasen, los esperaba. Preparé café.
- Vamos al grano...
- ¡E va a dener ngranos, jefe, iene una npiel nrelizita!
- Shhhh, cascotón... Dígame, Anita, ¿hay un modo un poco más moderno de matar sutilmente a alguien que está cantando, que no sea arsénico en su agua o cianuro en una gaseosa, estricnina..?
- Dígame, Leo, ¿hace mucho que no asiste a cursos de actualización?
- Emmm, grap, cof, cof, mmmsé.
- Lo complejo es que hay demasiados medios químicos para provocar una muerte más o menos inadvertida o al menos confusa.
- Supongo, Anita, que algunos serán más fáciles de conseguir que otros.
- Y... depende...
- ¿..de qué variables?
- De lo que esté dispuesto alguien a invertir para conseguir su objetivo.
- Si están en danza esas empresas, no creo que les sea un problema para sus arqueos la erogación de...
- Jefe, nbarece un e onomista ne la tele y no nllega a nfin ne mez, jajajaj...
- ¡A silencio, mequetrefe!
- Bien, pasando en limpio. Supongamos que estemos ante tóxicos muy potentes. Enumero:
La ricina, entre los fáciles de conseguir, se saca de las semillas del tártago o ricino. Podría descartarse porque su efecto es lento, pero uno nunca sabe.
El agente VX, produce la muerte en quince minutos si se inocula. Pero hace falta incluirse en la redes del alto espionaje para conseguirlo.
Batracotoxina tomada de algunas ranas tropicales, este y el anterior con dos granos de sal que metas en el cuerpo son letales.
Tetrodotoxina, de los peces globo orientales.
Maitotoxina, de algunas especies marinas.
La toxina botulínica, el botox, es uno de los tóxicos más potentes conocidos.
- ¿El botox de la estética?
- El mismo.
- ¿Nafecta el zerebro?
- Sí, claro, inmed...
- Jajajaj, ¿ien enmenenó a Nraziela Alfano, e le nhazemos juizio?
- No es el efecto que describimos, pero bue...
- Hay otros, Leo, le preparé un breve informe para que tenga de dónde agarrarse.
- Na noctora iene mastante e nonde agarrarze...
- ¡Shut up, necio! Vámonos a entrevistar a los cercanos al malogrado Aquiles...

Luego, en TVgetamos...
- Bien, Ignacio, comenzaremos con las entrevistas. Vos fijate si encontrás a Inés y pedile data de lo que puede haber visto o oído.
- An menoz me toca una nvizta un poco máz anradable e merlo a uzted.

EXTRACTOS DE ENTREVISTAS

Ceci Loli Quidaron
-  Pobre muchacho. Morir así de un infarto.
- ¿Y si lo hubiesen asesinado?
- Bueno, no sería extraño, se había granjeado varios enemigos... Pero consulte un poco a los empresarios. Por algo lo acomodaron para que gane.
- ¿Acomodaron? ¿No es por votación del púb..?
- No sea ingenuo, Damier. Esto no es nuevo, yo misma fui víctima de una afano similar unos años atrás. El conductor Facho Fontana ni siquiera me defendió.
- ¿Facho Fontana?
- Sí, él cortaba tajada, junto con el... cof, cof... casualmente abuelo del finadito Aquiles Canto, que seleccionaba los artistas.
- Mmm, interesante...

Marco Labase
- ¿Asesinado? No creo. Un infarto y ya.
- ¿Por qué no? Alguno de ustedes, por envidia...
- Fuimos perdedores, pero él era el mejor. ¿De qué quejarse?

Ailén Tokeduele
- Snif... Era un superdotado...
- ¿Tan buen cantante? No me parecía.
- Usted no entiende nada, lo voy a extrañar mucho a Aquiles.

Iván Fueraerritmo
- ¿Se fijó en esa corista que fuma con esa boquilla de diva de los cincuenta?
- ¿Te referís a Florencia Deggiro?
- Sí, Flor Deggiro, la colombiana.
- Pero no fumó en el escenario.
- Claro, solo en los intervalos y no a la vista del público. Yo que usted le prestaría más atención.

Aniceto Carr
- No vi nada raro, me concentraba en mis arpegios y solos.
- Sin embargo te vi lanzar miradas torvas hacia Aquiles.
- Es que se salía de ritmo y...
- Y... ¿qué?
- Bueno, me hacía perder. Me ponía nervioso y pifié varias veces durante el show.
- Lo sospeché desde un principio.

Flor Deggiro
- Muerto el perro se acabó la rabia, chico.
- Ah, y, ¿cuál sería la rabia?
- ¿La rabia? Que nos usó a las tres...
- Ah, bien. ¿Cómo las usó?
- Se aprovechó de este ardiente cuerpo tropical y el de las demás participantes.
- Entiendo, ¿cuánto hace que estás aquí?
- Cuatro meses, vine para el reality.

Ágata Nomeganás
- No me haga perder tiempo. Tengo que ensayar. ¿Sabe que soy la principal candidata a ganar el reality ahora que feneció el sorete de Aquiles?
- Hablás con cierto desprecio.
- No desprecio a un sorete. Es kantiano: una cosa es el sorete en sí y otra el sorete en mí.
- No me hagás sacar conclusiones, que son un poco ordinarias.
- Haga lo que quiera, recuerde que nos sacamos un sorete de encima y que pisar un sorete trae suerte.

Beto Ven
- No sé qué decirle. Soy músico. No hago otra cosa, salvo pescar.
- Ah, te vas al río en tus ratos libres.
- No, en los ratos libres hago música. Trabajo en una pesquera internacional
- Poco que ver con la música.
- No se crea. Shaved fish, de Lennon... Pescado Rabioso aquí...

Mariano Claudica
- ¿Entrevistarme? Espere que me maquillo.
- ¿Maquillarse? ¿Para qué?
- Soy un conductor estrella. No puedo salir sin acicalarme.
- No sea estúpido, es una entrevista para tratar de esclarecer la muerte de Aquiles Canto.
- Escúcheme, maldito entrometido, Canto murió naturalmente. No hay nada que aclarar, que no sea mi cachet con Soné Music.
- Es que necesitaría alguna información que usted...
- ¡Seguridad! ¡Retiren a este tipo! ¡Daaaaleee!
- Espere, soy policía.
- ¡Jajajaj! ¿Y la orden judicial?
- Pronto la tendré.
- ¡Jajajaj! ¡Habrase visto inepto! ¿Cree que algún juez ordenará investigar a TVgetamos o Soné Music?
- No se crea...
- ¡Sáquenlo de aquí! ¡Daaaleee!

miércoles, 24 de agosto de 2016

Los casos de Leo. Caso VIII Escena 2 Concierto

Esta entrada es continuación de
por supuesto, eso si compraste la, ejem... entrada.

El desconcierto es total. La nueva megaestrella de Popó Stars, Aquiles Canto, cayó muerto en medio de su show. Mientras el presentador Mariano Claudica hace lo posible por desviar la atención del caso, los fans se dispersan manifestando dispares conductas. La mayoría se vuelve a regañadientes a su casa esperando que TVgetamos vuelva a excitarlos con otra votación para ganador del reality. Algunos lloran desconsolados, la entrada costaba un dineral. Otros decepcionados la emprenden contra las butacas del teatro mientras los altoparlantes atruenan con el clásico La gran bestia pop de Los Redondos. En medio del caos, Inés es arrastrada por Leo hacia la puerta principal cuando...

- Pará, Leo, escuchá...
- Sí, La gran bestia pop, pero no me voy a detener a poguear acá y menos atomizar butacas. Eso ya lo hice hace como veinte años...
- No, no, está sonando tu celu.
- Glup... Por favor, que no sea...
...
- Sí, mi Principal. Diga mi Principal. Cómo no, mi Principal. Como usted ordene, mi Principal. Lo mantengo informado, mi Principal. Cambio y fuera, mi Principal.
- ¿Era?
- Era. Nos tenemos que quedar. 
- Uffff, ¿cómo se enteró el Principal de que estábamos aquí?
- ¿No lo viste? Estaba en primera fila.
- No me digas que trajo a alguna nieta.
- Mmmm, no, por la forma en que hacía gestitos al escenario algo me dice que está interesado en alguna de las coristas.
- Pero... ¿la corista estará interesada en él?
- Misterios del amor y la fama, querida Inés. Vamos a hablar con el encargado de la sala.

- Buenas noches, señora. Somos de Investigaciones. Necesitamos hablar con el encargado del teatro.
- Soy yo.
- ¿Usted? Imaginaba alg...
- Sí, soy yo. Supongo que me ve un poco mayor para esta tarea que es tan exigente. Mi nombre es Cecilia Dolores Quidaron, los allegados me dicen Ceci Loli...
- Muy bien, Ceci Loli, necesito que me autorice a darle un vistazo al difunto y que prohíba a todo el mundo subir al escenario.
- Pero... el desafortunado muchacho parece haber tenido solo un infarto. ¿Qué le hace pensar que..?
- Por ahora, nada. Solamente me dieron una orden y debo cumplirla y hacerla cumplir a los demás. En pocos minutos tendré en mano la orden judicial.
- Bien, entonces haré lo que me pide. Y no es porque usted me caiga bien y menos su novia, esta rubiecita toda escotada que no sé si no podría ser su hija.
- Glup... Sí... No... Grap... cof, cof... es Inés, cof, cof... de mi equip...
- Está nervioso, Ceci, cada vez que a mi novio le dicen esas cosas se pone así.
- Por favor, hagan su trabajo y retírense de mi vista. Estoy calculando las pérdidas del teatro si no llegamos a renovar el seguro a tiempo.

- ¿Por qué le dijiste eso a la vieja, Inés? ¿No ves que..?
- Shhh, Leín, callate y dejame hacer. Es mejor que suponga que no tengo nada que ver con tu trabajo... Puedo preguntar con más libertad.
- Bueno, total no parece que hubiera más motivo que un ataque repentino... Démosle un vistazo al difunto. Justo lo están revisando los forenses de calle.

 - En principio no tenemos signos externos notables. No hay disparos, incisiones por objetos cortantes ni golpes violentos.
- ¡Qué va a haber, doc! ...si se desparramó en el medio del tema como una hoja reseca que la brisa del otoño hace caer de un árbol grisáceo y...
- ¿La rubia lo pone poético, inspector Damier?
- ¿A quién no..?
- Es cierto, ¿usted la autorizó a andar husmeando por el escenario?
- Ehhh, sí, sí, cof, cof, es mi novia y es muy curiosa...
- ¡Excelente! Estemmm, en confianza... si alguna vez lo deja... estemmm... ¿me pasaría el número?
- ¡Calle y haga su trabajo, imbécil!
- ¡Grap! Bien, no hay mucho más.
- Disculpe... dijo "signos externos notables". ¿Me está queriendo decir que hay algo no tan notable y usted no le da importancia?
- Bueno, siempre pasa eso en los muertos y en los vivos. Uñazos por rascadas, picaduras de insectos, rasguños, cicatrices a medio cerrar, nadie tiene la piel de porcelana, ¿comprende?
- Al grano, ¿qué halló en el cuerpo de Aquiles Canto? 
- Bueno, mire esta planilla donde he asentado esos detalles.
- A ver... mmmm... Marcas en la fosa del codo y antebrazo, posible señal de adicción... Probable picadura de insecto en la base del cuello con microgotas de sangre... Talón agrietado... Marcas recientes de uñas en el hombro derecho... y sigue... Esto es demasiado para mí. Me voy a permitir fotografiar esta planilla con el celular. ¿Ya está completa?
- Sí, sí, que laburen los forenses en la morgue ahora. Yo me voy, ya cumplí. Que se arreglen.

En los camarines...
- ¡Qué macana lo de Aquiles, Iván! Nadie sabía que sufría del corazón.
- Mirá, Marco, yo sospecho algo raro. Todos sabemos que Aquiles tenía muchos enemigos. Por supuesto, además de cada uno de nosotros, que fuimos su rivales y sin dudas haríamos cualquier cosa por ocupar su lugar. En el escenario, no en el jonca, claro. Además, ser favorito del reality le permitió coquetear con las chicas.
- Allí viene Ágata, preguntale si tiene alguna novedad.
- Mish, mish... Ágata
- ¡Mirá que sos zanguango, Iván! No es hora de chistes.
- Ma qué chistes... ¿Averiguaste algo de lo que le pasó a Aquiles, Ágata?
- Nada demasiado malo, se murió.
- ¿Y eso no es malo?
- Malo para él, que era un miserable, Iván. Para nosotros es volver a la gran oportunidad, ya lo escuchaste al imbécil de Claudica: se vuelve a competir por la gran final. A estos infames de TVgetamos solo le interesa el negocio. A rey puesto, rey muerto...
- Será a rey muerto, rey puesto...
- No, lo pusieron y se murió.

En un pasillo Leo encuentra a Inés que vuelve del escenario...
- ¿Y? ¿Algo valioso en el escenario?
- Bueno, sí y no, diría Ignacio en un caso como este...
- Sonamos, si algo te faltaba era citar a Ignacio como si fuera Séneca.
- Sene, ¿qué?
- Uf, nada, contame qué viste.
- Un poco de todo, pero creo que es lo típico de un recital pop. Botellas, puchos con rellenos varios, lentejuelas, pastilleros, sin contar cables, un tubito, enchufes, púas...
- ¿Nada te llamó la atención en forma especial?
- Diría que no... Igual tomé unas fotos haciéndome la que perseguía pokemones.
- Eso se llama estar al día con la tecnología y las técnicas de investigación con simulaciones. Bien, Inés, bien. Vas aprendiendo. Y, ¿registraste algo interesante?
- Un Bulbasaur, mirá, mirá...

lunes, 15 de agosto de 2016

Los casos de Leo. Caso VIII Escena 1 Concierto

 
No todo es trabajo en el equipo de investigaciones más reputado de la urbe. La bella y ya no tan novata Inés Perta convenció a su jefe Leo Damier para que la acompañe a un gran concierto que la discográfica Soné Music promocionó por cuanta FM se pusiera en su camino. Bajo el pegadizo e ingenioso slogan Aquí les canta Aquiles Canto los medios pusieron sobre el tapete a la nueva figurita por surgida del reality Popó Stars. Se trata de Aquiles Canto, seudónimo del carilindo Aquiles Ladro, cuyo apellido Soné Music decidió mutar en algo más adecuado.
El teatro estaba abarrotado de adolescentes destilando hormonas a pleno. Leo, que hasta podía ser padre de la mayoría, se encontraba incómodo en parte por sentirse fuera de época, en parte por esa extraña sensación de que Inés significaba para él algo diferente a una compañera de trabajo y aventuras, una sensación que no podía ni quería intentar definir.
Inés estaba absorta con el espectáculo, disfrutando indeciblemente de su casi olvidada prolongación de adolescencia.

- ¿Te gusta, Leo?
- ¿Cuál de las coristas?
- Jaja, qué tonto, me parece que no te copa Aqui, a mí me encanta.
- No me copa aquí ni más allá. En cantos, los de las coristas superan a los del tipo ese...
- En eso tenés razón, cantan bien y son muy bellas.
- Sí, sí, casi tan bellas como... como... ¡cof!. ¡cof!
- Ay, Leo, ¿estás bien?
- Grap, ehhh, sí, sí...
- ¿Sabías que la banda de Aquiles Canto se formó con los chicos y chicas que participaron del reality?
- Bueno... no sabía ni que existía este Aquiles, te imaginarás que menos la banda.
- ¡Ay, Leo! ¿No mirás la tele? Fue furor en todos los programas del canal TVgetamos. Te cuento quienes son. La primera corista de la izquierda, la más delgadita, se llama Ailén Tokeduele. La del medio es Ágata Nomeganás y la de la derecha se llama Florencia Deggiro, pero le dicen Flor.
- Qué bien... ¿Y los de la banda?
- El guitarrista es Aniceto Carr, no se luce mucho. El bajista es Marco Labase, dicen que es muy bueno. El que toca la batería es Iván Fueraerritmo, muy exigente. En el teclado se destaca Alberto Ven, le dicen Beto.
- Será Beetho...
- Igual suena bien.
- ...

En el escenario...
- Gracias, querido público. Agradecerles el placer de cantar para ustedes. Para corresponder tanto cariño, interpretarles un tema mío de alta poética, interpretarles. Pero antes voy a presentar a mi banda, amigos y amigas recogidos durante Popó Stars.
- ¡Ja, ja, juaaaa! ¡Pla, pla, pla..! ¡Ídolo! ¡Genioooo!
- ...
- Y ahora vamos con el tema, intitulado "Canción de amor" ¡y diceeee..!
- Shalalalalaaaa♫, shalalalaaaa♪...
- ¡Bien ese coro! ¡Ailén, Ágata y Flor! ¡Vamos todoooosss!
- Shalalalalaaaa♫, shalalalaaaa♪...
- Canto una canción de amor♫ a tu boca loca ♪ que me provoca cuando mis labios toca y me coloca♫
- Shalalalalaaaa♫, shalalalaaaa♪...
- ...mientras la pena♫ que me condena y me encadena♪ y corre por mi vena como su melena♫...

Entre el público...
- Indudablemente está condenado al éxito este muchacho. Es una pena que no esté condenado al silencio.
- ¡No seas malo, Leo! Tené en cuenta que es su primer tema... shalalalaaaa♪
- Lo tengo en cuenta, Inés. El próximo seguro es autobiográfico, se va a llamar "Garganta con gangrena".
- Ese sarcasmo lo tirás por envidia.
- Y eso que no dije nada de sus amigos y amigas recogidos durante el reality...
- ¡Ah, no me dijiste que sabías de los affaires con las coristas..! ¿No era que no lo conocías?
- Seguí escuchando, Inés, te vas a perder el resto del tema... que ya va surtiendo efecto...
- Sí, sí, shalalalaaaa♪... Ahora viene el solo de batería, mirá, es un capo Iván.

¡Tutá, tututá, tutá, tututá, tom, tom, tshhhhhh, tutá, tututá, tutá, tututá, tom, tom, tshhhhhh..!
- ¿No se curó aún de la epilepsia ese pibe?
- Jajaja, ¡sos loco! Escuchá cómo suena esa guitarra ahora...
¡Peeeeiing, pi, piiinnn, peiiinng ♪!
 - Tan joven y con Parkinson.
- Shhhh, mirá esta parte, es reemotiva, se pone de rodillas y... ¡Uy, ¿qué le pasó?!
- ¡Se cayó redondo al piso!
- Seguro le bajó la presión, ¡con tanto baile!
- Para mí tomó algo.
- ¿Un medicamento? ¿Drogas?
- No, tomó conciencia y se suicidó.
- No seas así, vamos a ver si podemos ayudar, Leo.
- Tranquila, no fomentemos el caos, seguro hay médicos en la sala. Dejalos que hagan su trabajo.

Minutos después...
- ¡Cuánta alarma! Parece que no está bien, pobre Aquiles...
- Mmmm, mi olfato de sabueso me dice que hay algo más que no está bien y no es solo ese cantante.
- ¿Por?
- Le están tratando de hacer RCP. Si no palmó, pasa raspando.
- Mirá, Leo, va a hablar el conductor del show, Mariano Claudica.

En el borde del escenario, el consternado locutor anuncia las novedades...
- Lamentamos informar que nuestra megaestrella Aquiles Canto, elegido por una multitud de argentinos como el nuevo Popó Star ha sufrido una descompensación, pero ¡el show debe continuar! ¡Shoumastgouon! La banda seguirá tocando hasta que Aquiles se reponga, ¡daaleeee!

Al rato, Claudica lagrimea con énfasis al tomar el micrófono, como lo hace mientras anuncia cantantes, cena o mira una telenovela.
- Querido público, aquí no ha pasado nada. La semana que viene realizaremos otra final del Popó Stars para reemplazar a Aquiles Canto quien presenta una indisposición permanente que le impedirá en lo sucesivo representar a esta juventud tan emprendedora. ¿Quién será el nuevo o la nueva Popó Star? ¿Marco? ¿Ailén? ¿Flor? ¿Iván? ¿Aniceto? ¿Beto? ¿Ágata? ¡Shoumastgouon! Nos vemos el sábado que viene por TVgetamos. Y ahora... ¡cada carancho a su rancho! ¡Daaaleeeee!

- ¿Qué dice este imbécil, Leo?
- Que Aquiles Canto ya está tocando el arpa. 
- Noooooo, pobre Aquiles, tenía el mundo por delante, ¿qué hacemos ahora?
- Nos vamos. Pobre pibe, me caía simpático y más desde que calló.

[continuará]